Fundación María y aliados transforman vidas a través de Little Hearts

11/6/20252 min leer

Por más de 10 años, Fundación María ha sido un pilar de esperanza para los niños de Honduras, apoyando al Hospital María, Especialidades Pediátricas (HMEP) para brindar atención médica de calidad. Durante marzo de 2025, negocios como La Crepería, Pan y Más, Muka Café, La Cuisinette, Miniso, Bread Lab, Smash Padel y Dilo se han unido a la campaña del programa Little Hearts “Da Tu Amor Para Salvar Un Corazón”, con el objetivo de recaudar fondos destinados a pacientes pediátricos con enfermedades cardíacas congénitas que necesitan cirugía de corazón.

El programa Little Hearts nace para fortalecer la Unidad de Corazón del HMEP, promoviendo diagnósticos más tempranos, ampliando la atención médica y recaudando recursos para realizar más cirugías de corazón abierto y hemodinamia. Estas intervenciones no solo salvan vidas, sino que permiten a la mayoría de los pacientes llevar una vida plena tras la recuperación. Con cada cirugía, estos corazones llenos de esperanza obtienen una segunda oportunidad para vivir y celebrar la vida.

La colaboración con empresas aliadas y la solidaridad de los hondureños son fundamentales para cumplir la misión de transformar vidas. Fundación María reitera su compromiso de mejorar la calidad de vida de los niños hondureños, demostrando que juntos podemos marcar la diferencia. El diagnóstico de «Angel» llegó el año pasado, en enero. Los médicos le prohibieron hacer deportes, especialmente actividades que pudieran sobrecargar su corazón, como correr o ejercicios intensos, lo que implicó dejar su deporte favorito: el fútbol. Cualquier esfuerzo físico desmedido le causaba dolor en el pecho, el brazo y la cabeza, lo que generaba una preocupación constante para su madre. Fue entonces cuando los médicos le explicaron que su condición estaba relacionada con su corazón, lo que llevó a su tratamiento inmediato.

A lo largo de los meses, «Angel» siguió un régimen estricto, que incluyó la prohibición de bebidas energizantes, alimentos enlatados y cualquier cosa que contuviera cafeína. Todo ello, con el fin de proteger su salud y evitar complicaciones. La familia vivió con angustia, pero también con la esperanza de encontrar una solución. Finalmente, la cirugía se convirtió en la opción necesaria para darle a «Angel» una oportunidad de vivir una vida más saludable y sin limitaciones. Hoy, tras la cirugía exitosa, la madre de «Angel»se siente profundamente agradecida por todo lo que el Hospital María y su equipo médico hicieron por su hijo: «Este hospital es un lugar de esperanza, un lugar donde los niños no solo reciben atención médica, sino también amor, cuidado y apoyo incondicional.

Gracias a todos por habernos dado la oportunidad de seguir adelante, con la fe de que mi hijo tendrá un futuro mucho mejor», concluyó la madre, llena de gratitud y esperanza. Por su parte, «Angel» siempre estuvo confiado en que saldría bien de la cirugía, para cumplir sus sueños. No tenía miedo, sonreía y se mostraba lleno de esperanza y fe. »Angel» ama jugar al fútbol, este año termina el bachillerato y quiere ser un gran ingeniero en sistemas o estudiar Comercio Internacional.